Hola mundo!!
después de una temporada en la que parezco haber entrado en hibernación me he dado cuenta de que se nos está yendo el mes de abril y yo sin enterarme. Es lo que tienen las familias numerosas, de repente entras en un bucle en el que ya no sabes ni en qué día vives: hay trabajo que adelantar en el curro, hay deberes que requieren tu atención, se pone uno malo, la ropa que se queda pequeña, se te constipa el segundo, la casa por ordenar, ves que el tercero tiene pinta de caer también...
Y aquí me encuentro, a dos meses de las vacaciones escolares y yo como si siguiera en enero, que horror!!
La verdad es que el tiempo tampoco ha acompañado. En mi ciudad la primavera suele ser muy suave, con sol y temperaturas agradables para pasear. Sin embargo este año llueve día sí y día también, lo que contribuye a mi sensación de seguir en invierno.
Así que aquí sigo, inventando mil y una maneras de tener entretenidas a las fieras dentro de casa. Ya hemos probado todos los juegos de mesa, pensaba seguir con las cartas, pero enseñar a un niños de 3 años a jugar al mus se me antoja harto difícil, jeje. Y también hemos hecho manualidades y hemos pintado con varias técnicas. Mis peques siguen prefiriendo los "turruladores" sobre todas las cosas. Bueno, las acuarelas les van a la zaga por poco.
Lo más fácil es entrener al mayor, le das una pantalla y automáticamente hipnotizado oye, que no hay niño, vamos. Pero como madre responsable que intento ser utilizo el recurso de las maquinitas sólo cuando no queda más remedio y durante un tiempo limitado, y el resto del tiempo pongo a su disposición mil libros para que elijan los que más le gusten. Tengo de todo, desde los míos de pequeña, pasando por Disney, atlas varios (les encanta que les explique los distintos países), etc.
Los pequeños son poco exigentes, aún no saben leer, así que con que tenga muchos dibujos les vale cualquiera. El mayor ya es más exigente, y tengo que buscar libros que compitan en atractivo con la tablet, así que tengo que estar al día. Los últimos que ha descubierto y que ahora debora son la serie de Bat Pat. Acaba de terminarse "Naufragio en la isla colmillo", que como siempre podemos pedírselo a nuestros amigos de Boolino:
http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/naufragio-en-la-isla-colmillo-bat-pat-38/
Está entusiasmado, tanto que cuando le han llevado en el colegio a la biblioteca para elegir un libro sobre el que hacer un resúmen no lo ha dudado y ha cogido otro de la misma serie. Bat Pat es un murciélago que habla y resuelve misterios. Para los que sois de mi generación os diré que me recuerda en la temática a Los Cinco de Enid Blyton pero incluyendo la fantasía del murciélago parlante. Mi hijo está encantado, y yo más, porque Bat Pat consigue que se olvide de las pantallas y de salir a la calle durante un buen rato, y qué queréis que os diga, la paz en el hogar es algo muuuuuuuy necesario cuando somos 5 a compartir el espacio.
Espero volver más a menuro por aquí, besos!!!
sábado, 16 de abril de 2016
viernes, 15 de enero de 2016
Sobrevivir a las vacaciones
Aquí estoy de nuevo señores. Por fín terminaron las fiestas navideñas y, con las fieras en el colegio mi casa vuelve a la rutina.
Qué locura de días... visitas, comidas, amigos, familiares... qué caos, y qué felicidad a la vez.
Ha habido días que me he juntado con 9 menores de edad en mi casa. A las madres nos debían convalidar el título de animador socio-cultural (entre muchos otros, ¡por supuesto!).
Pero he sobrevivido. He rescatado del olvido el "Quién es quién". Los mayores han enseñado a los pequeños a jugar al parchís (o al menos lo han intentado, ejem). Han montado un restaurante con mercado incluido. Han descubierto que les quedan unos años para poder jugar al Trivial. Y hasta han "ordenado" la sala de juegos. En definitiva, se han portado fenomenal, teniendo en cuenta que mis fieras son de correr, saltar, jugar en la calle, y no han podido por el mal tiempo que ha hecho.
Y hemos descubierto un nuevo placer: colorear juntos.
Unos días antes de Navidad me llegó este libro:
http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/colorarte-terapia-para-ninos/
Debo confesar que mi idea principal era que lo colorearan ellos solitos. Hasta que lo abrí y fui pasando las páginas. Quedé enamorada. No podía dejar que mis fieras pintaran a su antojo esas bellezas de láminas, me podía dar algo (soy súper maniática, lo sé, odio que garabateen en los libros). Así que me puse con ellos, con tiempo, con paciencia, con muuuuuuchos lapices de colores. Os lo recomiendo, es una manera estupenda de pasar una tarde tranquila, y los niños consiguen concentrarse y estan más relajados.
Ah, que sepais que, aún así, me he reservado varias láminas para mí solita, pienso disfrutarlas y enmarcarlas. Colorarte, ¿terapia para niños? ¡¡¡y para mayores tambien!!!
¿Cómo habéis sobrevivido vosotros a las vacaciones? ¡Hasta la proxima!
Qué locura de días... visitas, comidas, amigos, familiares... qué caos, y qué felicidad a la vez.
Ha habido días que me he juntado con 9 menores de edad en mi casa. A las madres nos debían convalidar el título de animador socio-cultural (entre muchos otros, ¡por supuesto!).
Pero he sobrevivido. He rescatado del olvido el "Quién es quién". Los mayores han enseñado a los pequeños a jugar al parchís (o al menos lo han intentado, ejem). Han montado un restaurante con mercado incluido. Han descubierto que les quedan unos años para poder jugar al Trivial. Y hasta han "ordenado" la sala de juegos. En definitiva, se han portado fenomenal, teniendo en cuenta que mis fieras son de correr, saltar, jugar en la calle, y no han podido por el mal tiempo que ha hecho.
Y hemos descubierto un nuevo placer: colorear juntos.
Unos días antes de Navidad me llegó este libro:
http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/colorarte-terapia-para-ninos/
Debo confesar que mi idea principal era que lo colorearan ellos solitos. Hasta que lo abrí y fui pasando las páginas. Quedé enamorada. No podía dejar que mis fieras pintaran a su antojo esas bellezas de láminas, me podía dar algo (soy súper maniática, lo sé, odio que garabateen en los libros). Así que me puse con ellos, con tiempo, con paciencia, con muuuuuuchos lapices de colores. Os lo recomiendo, es una manera estupenda de pasar una tarde tranquila, y los niños consiguen concentrarse y estan más relajados.
Ah, que sepais que, aún así, me he reservado varias láminas para mí solita, pienso disfrutarlas y enmarcarlas. Colorarte, ¿terapia para niños? ¡¡¡y para mayores tambien!!!
¿Cómo habéis sobrevivido vosotros a las vacaciones? ¡Hasta la proxima!
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Miedos infantiles y como abordarlos
Tengo un dilema.
Desde hace un tiempo, número 2 me pide que le deje encendida una luz por la noche. Pensaba que tras 5 años durmiendo sin más ayuda que un peluche de apego no me iba a ver en esta situación, pero aquí estamos.
Resulta que entre el colegio y yo hay una discrepancia respecto al enfoque que damos a los posibles miedos de los niños. Por mi parte soy de las que si ellos están cerca yo apago las noticias, porque pienso que son demasiado pequeños para ver (y, sobre todo, entender) ciertas cosas. Es más, en los cuentos que leemos o contamos antes de ir a dormir procuro que nunca pasen desgracias (de hecho, en mi versión a caperucita NUNCA se la come el lobo, faltaría más) porque en ese momento del día busco que estén relajados, no nerviosos y angustiados.
Pero las profesoras del colegio tienen una opinión que difiere bastante de la mía. Ellas opinan que a los niños hay que explicarles lo que pasa, adaptado a su edad por supuesto, pero no hay que apartarles de la realidad. Así que mi niño ha pasado de un mundo de algodones a la cruda verdad, y ahora tiene miedo (y quién no, me pregunto yo, con las cosas que estamos viendo últimamente).
Así que como no es cuestión de cambiarle de colegio (entre otras cosas porque me encantan sus maestras, aunque a veces no comparta sus opiniones) me puse a buscar las herramientas que me pudieran ayudar a comunicarme con mi peque.
Debo decir que es un niño bastante introvertido, y le cuesta hablar sobre lo que le pasa, sobre todo si se trata de sentimientos, así que la tarea se me presentaba difícil. Pero he encontrado una ayuda maravillosa, un libro para leer juntos antes de dormir. Es increible cómo la simple descripción de un sueño ha hecho a mi número 2 aceptar mejor lo que le pasa, reconocer sus sentimientos y poder hablarlos conmigo.
El libro en concreto es este:
http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/los-atrevidos-dan-el-gran-salto-taller-de-emociones-1/
Se llama "Los atrevidos dan el gran salto" y forma parte de la colección "Taller de emociones" de Elsa Punset. Creo que voy a ir comprándolos todos, por lo que esté por llegar con mis 3 fieras.
Y vosotros, ¿le contais la realidad a los niños o se la azucaráis?
Desde hace un tiempo, número 2 me pide que le deje encendida una luz por la noche. Pensaba que tras 5 años durmiendo sin más ayuda que un peluche de apego no me iba a ver en esta situación, pero aquí estamos.
Resulta que entre el colegio y yo hay una discrepancia respecto al enfoque que damos a los posibles miedos de los niños. Por mi parte soy de las que si ellos están cerca yo apago las noticias, porque pienso que son demasiado pequeños para ver (y, sobre todo, entender) ciertas cosas. Es más, en los cuentos que leemos o contamos antes de ir a dormir procuro que nunca pasen desgracias (de hecho, en mi versión a caperucita NUNCA se la come el lobo, faltaría más) porque en ese momento del día busco que estén relajados, no nerviosos y angustiados.
Pero las profesoras del colegio tienen una opinión que difiere bastante de la mía. Ellas opinan que a los niños hay que explicarles lo que pasa, adaptado a su edad por supuesto, pero no hay que apartarles de la realidad. Así que mi niño ha pasado de un mundo de algodones a la cruda verdad, y ahora tiene miedo (y quién no, me pregunto yo, con las cosas que estamos viendo últimamente).
Así que como no es cuestión de cambiarle de colegio (entre otras cosas porque me encantan sus maestras, aunque a veces no comparta sus opiniones) me puse a buscar las herramientas que me pudieran ayudar a comunicarme con mi peque.
Debo decir que es un niño bastante introvertido, y le cuesta hablar sobre lo que le pasa, sobre todo si se trata de sentimientos, así que la tarea se me presentaba difícil. Pero he encontrado una ayuda maravillosa, un libro para leer juntos antes de dormir. Es increible cómo la simple descripción de un sueño ha hecho a mi número 2 aceptar mejor lo que le pasa, reconocer sus sentimientos y poder hablarlos conmigo.
El libro en concreto es este:
http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/los-atrevidos-dan-el-gran-salto-taller-de-emociones-1/
Se llama "Los atrevidos dan el gran salto" y forma parte de la colección "Taller de emociones" de Elsa Punset. Creo que voy a ir comprándolos todos, por lo que esté por llegar con mis 3 fieras.
Y vosotros, ¿le contais la realidad a los niños o se la azucaráis?
viernes, 15 de mayo de 2015
Fin de curso ajetreado
Se acerca el final del curso escolar y, como siempre me pasa a estas alturas de año, se me acumulan los proyectos y las actividades.
A las habituales fiestas de fin de curso hay que añadir el hecho especial de que mi número 3 se "gradúa" en la guardería, por lo que le hacen una ceremonia con su beca y todo (puestos a hacer ceremonias, cuanto más americanada mejor, jajaja).
Si además tenemos en cuenta que soy de poco parar (a pesar de estar parada), que me apunto a un bombardeo y que sigo buscando trabajo activamente... como diría mi querida abuela, no tengo tiempo "ni pa rascarme".
Hoy comienza un torneo de pádel al que me liaron y me apunté y, aunque sé que vamos a perder, seguro que lo vamos a pasar estupendamente disfrutando del tiempo que hace y del deporte que nos gusta. Además de jugar me pasaré a ver algún partido de primera categoría a ver si aprendo algo, jeje.
Y en cuanto al trabajo, esta semana me ha sorprendido muy gratamente ver que en mi pequeña ciudad se mueven las cosas, que hay empresas que apuestan por innovar, por arriesgarse en la situación actual y que no todo es Barcelona o Madrid (para mi suerte). Me gusta que hayan incluido mi candidatura en un proyecto de una StartUp que tiene mucho que ver con dos de mis grandes pasiones: mis niños (primero y principal) y las redes sociales (donde cada día me encuentro más cómoda y con más ganas de desarrollarme).
Así que no me puedo quejar, sigo en paro que no parada y con muchos proyectos en mente. Esperemos que se vayan haciendo realidad.
A las habituales fiestas de fin de curso hay que añadir el hecho especial de que mi número 3 se "gradúa" en la guardería, por lo que le hacen una ceremonia con su beca y todo (puestos a hacer ceremonias, cuanto más americanada mejor, jajaja).
Si además tenemos en cuenta que soy de poco parar (a pesar de estar parada), que me apunto a un bombardeo y que sigo buscando trabajo activamente... como diría mi querida abuela, no tengo tiempo "ni pa rascarme".
Hoy comienza un torneo de pádel al que me liaron y me apunté y, aunque sé que vamos a perder, seguro que lo vamos a pasar estupendamente disfrutando del tiempo que hace y del deporte que nos gusta. Además de jugar me pasaré a ver algún partido de primera categoría a ver si aprendo algo, jeje.
Y en cuanto al trabajo, esta semana me ha sorprendido muy gratamente ver que en mi pequeña ciudad se mueven las cosas, que hay empresas que apuestan por innovar, por arriesgarse en la situación actual y que no todo es Barcelona o Madrid (para mi suerte). Me gusta que hayan incluido mi candidatura en un proyecto de una StartUp que tiene mucho que ver con dos de mis grandes pasiones: mis niños (primero y principal) y las redes sociales (donde cada día me encuentro más cómoda y con más ganas de desarrollarme).
Así que no me puedo quejar, sigo en paro que no parada y con muchos proyectos en mente. Esperemos que se vayan haciendo realidad.
jueves, 16 de abril de 2015
¿Igualdad de género?
Como siempre, estoy desaparecida en el 1.0 y aparezco por aqui cuando algo me remueve y no tengo más remedio que escribirlo.
Hoy he tenido una entrevista de trabajo, porque estando en paro mi trabajo es buscar trabajo. Y en una ciudad de provincias que se sustenta del funcionariado encontrar segúnquetrabajo es harto difícil. El puesto de hoy tenía a priori muy buena pinta, iba motivada e ilusionada, y más cuando me han confirmado que estoy entre los 3 candidatos finalistas a ocupar el puesto tras un proceso de selección. La entrevista final era con el director general de la compañía (nacional), y debo decir que ha sido de lo más surrealista.
Para empezar ha ido repasando el cuestionario que me pasaron y tuve que rellenar antes de ir (y en el que sólo les faltaba preguntarme cuántas muelas tenía empastadas) y la primera en la frente. El señor director: "tu padre tiene estudios universitarios, tu madre también, y tu hermana y tú también. Vaya familia, podríais ir a un concurso de esos de preguntas en la tele y seguro que os lleváis el premio"
¿Qué contestar ante eso? Es que creo que diga lo que diga será para quedar mal, no tiene solución. O el señor director viene de una familia en la que nadie se interesó jamás por estudiar o no me explico el comentario de marras.
Y lo siguiente fue aún peor: "¿Conduces bien?"
Ante mi cara de póker y mi respuesta de "Tengo carnet hace más de 20 años y conduzco a diario" me espeta un "No te ofendas, si fueras un chico también te lo preguntaría".
Y yo, pensando en la máxima de "excusatio non petita accusatio manifesta" me pregunto... ¿De verdad creéis que a un chico se lo hubiera preguntado? ¿o quizás sea por esa asociación que tienen muchos hombres de "mujer al volante, peligro constante"?
Tras eso ha venido, por supuesto, una clara alusión a mis tres niños que clarísimamente no se habría producido de la misma manera de ser yo un hombre.
Me da mucha pena, porque hoy estoy casi segura de que el puesto se lo llevará el único chico finalista (las otras dos somos mujeres) y sólo espero que esté más preparado que yo, aunque lo veo difícil.
¿Hasta cuando vamos a tener que aguantar las mujeres este trato? El otro día el director de mi banco me dijo con toda naturalidad que las mujeres teníamos que elegir trabajar o ser madres, así, sin anestesia ni nada. Cuando le pregunté si él había tenido que elegir y que me explicase por qué yo debía hacerlo cambió de tema. Muchos argumentos no creo que encontrara, claro, pero aún así me asombra la cantidad de gente que tiene eso interiorizado de tal manera que lo dan por verdad absoluta.
¿Os ha pasado algo parecido? Hoy necesito oir que no estoy sola, por muha rabia que de.
Hoy he tenido una entrevista de trabajo, porque estando en paro mi trabajo es buscar trabajo. Y en una ciudad de provincias que se sustenta del funcionariado encontrar segúnquetrabajo es harto difícil. El puesto de hoy tenía a priori muy buena pinta, iba motivada e ilusionada, y más cuando me han confirmado que estoy entre los 3 candidatos finalistas a ocupar el puesto tras un proceso de selección. La entrevista final era con el director general de la compañía (nacional), y debo decir que ha sido de lo más surrealista.
Para empezar ha ido repasando el cuestionario que me pasaron y tuve que rellenar antes de ir (y en el que sólo les faltaba preguntarme cuántas muelas tenía empastadas) y la primera en la frente. El señor director: "tu padre tiene estudios universitarios, tu madre también, y tu hermana y tú también. Vaya familia, podríais ir a un concurso de esos de preguntas en la tele y seguro que os lleváis el premio"
¿Qué contestar ante eso? Es que creo que diga lo que diga será para quedar mal, no tiene solución. O el señor director viene de una familia en la que nadie se interesó jamás por estudiar o no me explico el comentario de marras.
Y lo siguiente fue aún peor: "¿Conduces bien?"
Ante mi cara de póker y mi respuesta de "Tengo carnet hace más de 20 años y conduzco a diario" me espeta un "No te ofendas, si fueras un chico también te lo preguntaría".
Y yo, pensando en la máxima de "excusatio non petita accusatio manifesta" me pregunto... ¿De verdad creéis que a un chico se lo hubiera preguntado? ¿o quizás sea por esa asociación que tienen muchos hombres de "mujer al volante, peligro constante"?
Tras eso ha venido, por supuesto, una clara alusión a mis tres niños que clarísimamente no se habría producido de la misma manera de ser yo un hombre.
Me da mucha pena, porque hoy estoy casi segura de que el puesto se lo llevará el único chico finalista (las otras dos somos mujeres) y sólo espero que esté más preparado que yo, aunque lo veo difícil.
¿Hasta cuando vamos a tener que aguantar las mujeres este trato? El otro día el director de mi banco me dijo con toda naturalidad que las mujeres teníamos que elegir trabajar o ser madres, así, sin anestesia ni nada. Cuando le pregunté si él había tenido que elegir y que me explicase por qué yo debía hacerlo cambió de tema. Muchos argumentos no creo que encontrara, claro, pero aún así me asombra la cantidad de gente que tiene eso interiorizado de tal manera que lo dan por verdad absoluta.
¿Os ha pasado algo parecido? Hoy necesito oir que no estoy sola, por muha rabia que de.
lunes, 16 de marzo de 2015
Descubriendo las altas capacidades
Por estas fechas se cumple un año desde que calificaron a mi número 1 como niño de altas capacidades. Un año desde que nos sorprendió a todos un diagnóstico que no esperábamos y que nos hizo replantearnos muchas cosas. Hoy echo la vista atrás y veo lo que he aprendido, lo que aún me queda por hacer y, sobre todo, los diferentes sentimientos que me ha despertado este año aprendiendo a comprender mejor a mi hijo.
Número 1 aprendió a hablar correctamente desde el principio, y siempre ha tenido una curiosidad desbordante. A mi me encantaba contestarle a todo y además proponerle nuevas preguntas sobre el mismo tema hasta ver que su curiosidad quedaba satisfecha. En infantil su maestra lo calificaba del típico "sabio despistado" porque se interesaba por todo pero a la vez era un despiste andante.
El problema llegó al pasar a primaria. Su tutora nos comentaba que era demasiado despistado, que no parecía atender en clase (aunque luego completara la tarea a la perfección), que a pesar de ser el que mejor leía de la clase (mi hijo no ha tenido la fase de lectura "autómata", siempre ha leido con la entonación correcta) tenía una letra horrorosa y muy mala motricidad fina. Después de varios meses haciéndole seguimiento nos pidió permiso para que le evaluara el equipo de orientación buscando un posible TDAH, permiso que dimos inmediatemente, por supuesto, porque cualquier problema tiene solución, y cuanto antes se la demos mejor.
Tras un análisis de un ratito una mañana (no se exactamente el tiempo, pero el niño dijo que se fue un ratito con la orientadora a su despacho, ni siquiera toda la mañana) y 4 meses de espera, por fín nos llega el tan ansiado informe oficial. Creo que no nos lo esperábamos ninguno. El niño tiene un elevado cociente intelectual y no presenta signos de TDAH.
Creo que la que peor se lo tomó fue la maestra. Es una señora con muchos años de experiencia docente y me da la sensación de que no le gustó nada que le llevasen la contraria. Lo primero que hizo fue desprestigiar a la orientadora que hizo la evaluación con comentarios del tipo "Esa qué sabrá, si le ha hecho los test en un despacho donde el niño no tiene distracciones" (cabe decir que además de los test la orientadora estuvo 2 horas observando cómo se comportaba el niño en su aula, y yo lo se porque me lo dijo la tutora) y "yo no puedo llevar a cabo las recomendaciones de tutoría que me da la orientadora porque con 20 niños en la clase no me puedo dedicar a uno solo". A partir de ahí cada mes y medio reunión de tutoría para contarme lo tremendamente despistado que era mi hijo y que esos niños medicados mejoran muchísimo (sin comentarios).
Por mi parte, seguí las recomendaciones que la orientadora nos dio como padres. Debo decir que eran cosas que ya aplicábamos en casa y que el niño tenía interiorizadas, y de hecho la misma orientadora estaba sorprendida de que hubíeramos actuado así sin haber tenido ayuda de ningún psicopedagogo (pero sí que tenemos sentido común).
A día de hoy el niño sigue sin tener ningún tipo de apoyo en el colegio, apoyo que le corresponde por ley, y que la maestra se niega a darle porque ya tiene bastante con los 3 niños de la clase que no llegan a los mínimos exigidos. Para ellos hay ayuda inmediata, para ellos hay apoyo específico y motivación, y me alegro muchísimo por ellos, pero seguro que esos padres no han tenido que escuchar a la maestra de sus hijos amenazando con que el niño si sigue así el próximo curso tendrá que repetir con mucha probabilidad, no habrán tenido que escuchar a sus hijos llorar pidiendo por favor que les despidan del colegio, y no habrán visto cómo sus hijos desaprovechan su potencial, porque lo están aprovechando al máximo.
Hace unas semanas la maestra me pidió permiso para evaluar al niño de nuevo. Creo que se dio cuenta de que no pienso medicar a mi hijo el día que me aconsejó llevarlo a su pediatra a ver si le recetaba lo que fuera (en vista de que la orientadora no lo había considerado oportuno) y le contesté que su pediatra ya lo había visto y su conclusión había sido que el niño no necesitaba medicación porque lo único que le ocurría es que se aburría mortalmente en clase.
Así que tengo una tutora cabreada, un niño frustrado, unos padres que ya no saben donde buscar ni qué hacer para ver a su hijo mejor... Hemos terminado por llevarle a una psicóloga (particular) para que le haga una evaluación completa, tanto intelectual como emocional, para ver cómo podemos motivar a un niño que en casa sigue interesándose por cualquier tema excepto por los que le imponen desde el colegio.
¿Más padres por ahí así? Me gustaría conocer vuestras experiencias. Seguiré contando los próximos capítulos, que espero que sean pocos.
Número 1 aprendió a hablar correctamente desde el principio, y siempre ha tenido una curiosidad desbordante. A mi me encantaba contestarle a todo y además proponerle nuevas preguntas sobre el mismo tema hasta ver que su curiosidad quedaba satisfecha. En infantil su maestra lo calificaba del típico "sabio despistado" porque se interesaba por todo pero a la vez era un despiste andante.
El problema llegó al pasar a primaria. Su tutora nos comentaba que era demasiado despistado, que no parecía atender en clase (aunque luego completara la tarea a la perfección), que a pesar de ser el que mejor leía de la clase (mi hijo no ha tenido la fase de lectura "autómata", siempre ha leido con la entonación correcta) tenía una letra horrorosa y muy mala motricidad fina. Después de varios meses haciéndole seguimiento nos pidió permiso para que le evaluara el equipo de orientación buscando un posible TDAH, permiso que dimos inmediatemente, por supuesto, porque cualquier problema tiene solución, y cuanto antes se la demos mejor.
Tras un análisis de un ratito una mañana (no se exactamente el tiempo, pero el niño dijo que se fue un ratito con la orientadora a su despacho, ni siquiera toda la mañana) y 4 meses de espera, por fín nos llega el tan ansiado informe oficial. Creo que no nos lo esperábamos ninguno. El niño tiene un elevado cociente intelectual y no presenta signos de TDAH.
Creo que la que peor se lo tomó fue la maestra. Es una señora con muchos años de experiencia docente y me da la sensación de que no le gustó nada que le llevasen la contraria. Lo primero que hizo fue desprestigiar a la orientadora que hizo la evaluación con comentarios del tipo "Esa qué sabrá, si le ha hecho los test en un despacho donde el niño no tiene distracciones" (cabe decir que además de los test la orientadora estuvo 2 horas observando cómo se comportaba el niño en su aula, y yo lo se porque me lo dijo la tutora) y "yo no puedo llevar a cabo las recomendaciones de tutoría que me da la orientadora porque con 20 niños en la clase no me puedo dedicar a uno solo". A partir de ahí cada mes y medio reunión de tutoría para contarme lo tremendamente despistado que era mi hijo y que esos niños medicados mejoran muchísimo (sin comentarios).
Por mi parte, seguí las recomendaciones que la orientadora nos dio como padres. Debo decir que eran cosas que ya aplicábamos en casa y que el niño tenía interiorizadas, y de hecho la misma orientadora estaba sorprendida de que hubíeramos actuado así sin haber tenido ayuda de ningún psicopedagogo (pero sí que tenemos sentido común).
A día de hoy el niño sigue sin tener ningún tipo de apoyo en el colegio, apoyo que le corresponde por ley, y que la maestra se niega a darle porque ya tiene bastante con los 3 niños de la clase que no llegan a los mínimos exigidos. Para ellos hay ayuda inmediata, para ellos hay apoyo específico y motivación, y me alegro muchísimo por ellos, pero seguro que esos padres no han tenido que escuchar a la maestra de sus hijos amenazando con que el niño si sigue así el próximo curso tendrá que repetir con mucha probabilidad, no habrán tenido que escuchar a sus hijos llorar pidiendo por favor que les despidan del colegio, y no habrán visto cómo sus hijos desaprovechan su potencial, porque lo están aprovechando al máximo.
Hace unas semanas la maestra me pidió permiso para evaluar al niño de nuevo. Creo que se dio cuenta de que no pienso medicar a mi hijo el día que me aconsejó llevarlo a su pediatra a ver si le recetaba lo que fuera (en vista de que la orientadora no lo había considerado oportuno) y le contesté que su pediatra ya lo había visto y su conclusión había sido que el niño no necesitaba medicación porque lo único que le ocurría es que se aburría mortalmente en clase.
Así que tengo una tutora cabreada, un niño frustrado, unos padres que ya no saben donde buscar ni qué hacer para ver a su hijo mejor... Hemos terminado por llevarle a una psicóloga (particular) para que le haga una evaluación completa, tanto intelectual como emocional, para ver cómo podemos motivar a un niño que en casa sigue interesándose por cualquier tema excepto por los que le imponen desde el colegio.
¿Más padres por ahí así? Me gustaría conocer vuestras experiencias. Seguiré contando los próximos capítulos, que espero que sean pocos.
lunes, 9 de febrero de 2015
Amigas
Llevo un tiempo reflexionando sobre una frase que leí en algún sitio... "Las amigas son las hermanas que una elige". Creo que tiene toda la razón del mundo. Como siempre, hablo desde mi propia experiencia, por supuesto, lo que he vivido y sentido con mis amigas desde que nos conocimos (algunas hace ya mas de 30 años, que se dice pronto).
No se cómo ni por qué, pero me quieren, me aguantan, y tras tantas cosas compartidas aún no me han mandadoa la mier lejos más de lo necesario (y seguro que me lo merecía).
Lo mejor para mí, sin duda, es el entenderse sin hablar. Me encanta la sensación de poder comunicarse con una persona y que los demás noten que estamos "hablándonos" y no se enteren de qué va el tema. Ese grado de complicidad que sólo se consigue cuando las almas están cerca.
Considero una suerte poder contar con esas amigas, que quizás no sean muchas, pero son más que suficientes. El poder sentirte apoyada, acompañada, querida, comprendida o simplemente escuchada. Porque hay veces que no es necesaria su ayuda, simplemente saber que están ahí y que te escuchan.
Por supuesto, sabemos que a tu pareja puedes contarle de todo, faltaría más, pero los hombres necesitan pasar a la acción, y se descolocan si les cuentas algo simplemente por contárselo, sin que quieras ningún tipo de solución por su parte. Al menos el mío se queda con cara de "y qué quieres que yo haga", y no entiende que sólo con escuchar ya ha hecho suficiente. Con las amigas no pasa esto, te escuchan, te animan, te aplauden un rato y tu te vas, con la moral mucho más alta, tan contenta.
Por eso desde aquí quería decirle a mis amigas, a esas que ellas ya saben quienes son, que las quiero, que gracias por soportarme y que me tendrán aquí siempre. Muchos besos niñas, hermanas elegidas.
PD.- no se me olvida que le debo un post a mi querida madre de provincias del blog http://www.asuntosdefamilia.es/ pero para eso necesito parar un ratito más largo en el 2.0.
No se cómo ni por qué, pero me quieren, me aguantan, y tras tantas cosas compartidas aún no me han mandado
Lo mejor para mí, sin duda, es el entenderse sin hablar. Me encanta la sensación de poder comunicarse con una persona y que los demás noten que estamos "hablándonos" y no se enteren de qué va el tema. Ese grado de complicidad que sólo se consigue cuando las almas están cerca.
Considero una suerte poder contar con esas amigas, que quizás no sean muchas, pero son más que suficientes. El poder sentirte apoyada, acompañada, querida, comprendida o simplemente escuchada. Porque hay veces que no es necesaria su ayuda, simplemente saber que están ahí y que te escuchan.
Por supuesto, sabemos que a tu pareja puedes contarle de todo, faltaría más, pero los hombres necesitan pasar a la acción, y se descolocan si les cuentas algo simplemente por contárselo, sin que quieras ningún tipo de solución por su parte. Al menos el mío se queda con cara de "y qué quieres que yo haga", y no entiende que sólo con escuchar ya ha hecho suficiente. Con las amigas no pasa esto, te escuchan, te animan, te aplauden un rato y tu te vas, con la moral mucho más alta, tan contenta.
Por eso desde aquí quería decirle a mis amigas, a esas que ellas ya saben quienes son, que las quiero, que gracias por soportarme y que me tendrán aquí siempre. Muchos besos niñas, hermanas elegidas.
PD.- no se me olvida que le debo un post a mi querida madre de provincias del blog http://www.asuntosdefamilia.es/ pero para eso necesito parar un ratito más largo en el 2.0.
martes, 20 de enero de 2015
Sigo viva en el 1.0
Hoy me he dado cuenta de que llevo casi 6 meses sin escribir... yo que tenia tantas cosas que decir, casi ni me lo creo. Me ha absorbido por completo mi vida 1.0, mis 3 fieras, mi compañero de viaje, mis amigas, mis estudios, mi padel...
Visito el 2.0 a diario, pero someramente. En junio me examino y entonces tendré mas tiempo libre para volver a las "ondas". Mientras tanto solo deciros que sigo bien, luchando cada día por ser feliz y hacer felices a los que me rodean y por seguir aprendiendo.
Besos para todos.
lunes, 4 de agosto de 2014
Estoy de cumpleaños.
Hoy estoy de cumpleaños. No, no celebro el día que nací, sino el que fui yo quien dio la vida. Hoy hace 7 años que nació número 1 y, celebraciones aparte, es un día de evocar muchos recuerdos, unos buenos y otros no tanto, de los 7 años que lleva recorridos mi niño mayor.
Hoy me he despertado justo a la hora a la que nació. Según he mirado el despertador no he podido evitar recordar lo que estaba haciendo a esas horas hace 7 años. Fue un parto bastante rápido y fácil, a pesar de ser primeriza y de no usar epidural. Aún recuerdo esos días en el hospital, haciéndonos el uno al otro, mis nervios cuando me daba cuenta de que llevaba un rato sin mirarle y pensaba que le podía haber pasado algo. Era un bebé flojito y vaguete, eso de tomar el pecho cada 3 horas no era para él; mejor tomar un ratito cada hora y media y así tengo entretenida a mamá, debió pensar. Esas noches de cólicos, de paseos pasillo arriba y abajo de casa, esas mañanas de paseo por la ciudad mientras duró la baja por maternidad... Qué buenos momentos.
Luego llegaron los vómitos, la preocupación, las pruebas, el no coger peso... pero todo pasó, como dijeron que pasaría; su cuerpo maduró y, aunque sigue pequeño y escuálido (número 2 ya pesa más que él) es un niño sano, activo y feliz.
Aprendió a hablar muy pronto, y ya nunca volvió a callar. Utiliza un vocabulario que no es acorde con un niño de su edad, tiene una riqueza del lenguaje que ya quisiera para sí su madre. En el colegio es el más querido de su clase, no tiene problemas para hacer amigos y es, básicamente, una buena persona.
A sus hermanos los ha ido aceptando con naturalidad y responsabilidad. Se sabe el mayor, y nunca hemos sentido en casa el fantasma de los celos. Por supuesto que los tiene, pero su parte racional los supera y cuida y quiere a sus hermanos muchísimo.
La penúltima prueba a superar (porque seguro que habrá muchas más) es un diagnóstico sorprendente. Buscando si tenía síndrome de hiperactividad y déficit de atención (porque su tutora vio indicios) resultó que tiene un elevado cociente intelectual... ahora toca informarse para sacar todo el provecho a esas capacidades y que siga siendo feliz.
Siete años escuchando la palabra mamá dirigida a mi... y aun se me hace extraño.
Hoy me he despertado justo a la hora a la que nació. Según he mirado el despertador no he podido evitar recordar lo que estaba haciendo a esas horas hace 7 años. Fue un parto bastante rápido y fácil, a pesar de ser primeriza y de no usar epidural. Aún recuerdo esos días en el hospital, haciéndonos el uno al otro, mis nervios cuando me daba cuenta de que llevaba un rato sin mirarle y pensaba que le podía haber pasado algo. Era un bebé flojito y vaguete, eso de tomar el pecho cada 3 horas no era para él; mejor tomar un ratito cada hora y media y así tengo entretenida a mamá, debió pensar. Esas noches de cólicos, de paseos pasillo arriba y abajo de casa, esas mañanas de paseo por la ciudad mientras duró la baja por maternidad... Qué buenos momentos.
Luego llegaron los vómitos, la preocupación, las pruebas, el no coger peso... pero todo pasó, como dijeron que pasaría; su cuerpo maduró y, aunque sigue pequeño y escuálido (número 2 ya pesa más que él) es un niño sano, activo y feliz.
Aprendió a hablar muy pronto, y ya nunca volvió a callar. Utiliza un vocabulario que no es acorde con un niño de su edad, tiene una riqueza del lenguaje que ya quisiera para sí su madre. En el colegio es el más querido de su clase, no tiene problemas para hacer amigos y es, básicamente, una buena persona.
A sus hermanos los ha ido aceptando con naturalidad y responsabilidad. Se sabe el mayor, y nunca hemos sentido en casa el fantasma de los celos. Por supuesto que los tiene, pero su parte racional los supera y cuida y quiere a sus hermanos muchísimo.
La penúltima prueba a superar (porque seguro que habrá muchas más) es un diagnóstico sorprendente. Buscando si tenía síndrome de hiperactividad y déficit de atención (porque su tutora vio indicios) resultó que tiene un elevado cociente intelectual... ahora toca informarse para sacar todo el provecho a esas capacidades y que siga siendo feliz.
Siete años escuchando la palabra mamá dirigida a mi... y aun se me hace extraño.
miércoles, 16 de julio de 2014
Sobrevivir a las vacaciones
Hoy necesito consejo. Escribo estas líneas mientras comen las 3 fieras, que es el único momento libre que encuentro en el día. Y aún así durará poco, lo veo...
Hasta ahora llevaba las vacaciones escolares divinamente: los 2 mayores de campamento y el pequeño seguía en la guardería. Pero ay, el campamento se ha terminado y la guardería ha cerrado, y me queda aún una semana para llevarme a la prole a la playa a que desfoguen. Una semana de gritos, carreras, volar de bloques de construcción (lo de hacer torres es secundario, lo realmente divertido es hacer volar los bloques por el hueco de la escalera), luchas por limitar el horario de tv y videojuegos, intentos de que se sienten aunque sea un rato a pintar/escribir (según edades)...
Llevo 2 días con las fieras en casa y solo pienso como voy a hacer todo el mes de agosto con este ritmo: o acaban conmigo o acabo con ellos.
Como lo de enviarles a jugar a la bodega ha dado como único resultado un lugar más de la casa para ordenar (creo que tardaré más de un mes en devolver todo a su sitio), necesito planes alternativos. Pensando en mañana, tarde y noche en la piscina, para que lleguen a casa pidiendo cama a gritos (bueno, mejor a gritos no, que de esta me quedo sorda).
¿Alguien me da planes alternativos?¿Qué hacéis con los niños en casa todo el verano?
Me voy, que Número 3 está comiendo de nuevo con las manos. Para qué recogería la cocina antes de comer...
Hasta ahora llevaba las vacaciones escolares divinamente: los 2 mayores de campamento y el pequeño seguía en la guardería. Pero ay, el campamento se ha terminado y la guardería ha cerrado, y me queda aún una semana para llevarme a la prole a la playa a que desfoguen. Una semana de gritos, carreras, volar de bloques de construcción (lo de hacer torres es secundario, lo realmente divertido es hacer volar los bloques por el hueco de la escalera), luchas por limitar el horario de tv y videojuegos, intentos de que se sienten aunque sea un rato a pintar/escribir (según edades)...
Llevo 2 días con las fieras en casa y solo pienso como voy a hacer todo el mes de agosto con este ritmo: o acaban conmigo o acabo con ellos.
Como lo de enviarles a jugar a la bodega ha dado como único resultado un lugar más de la casa para ordenar (creo que tardaré más de un mes en devolver todo a su sitio), necesito planes alternativos. Pensando en mañana, tarde y noche en la piscina, para que lleguen a casa pidiendo cama a gritos (bueno, mejor a gritos no, que de esta me quedo sorda).
¿Alguien me da planes alternativos?¿Qué hacéis con los niños en casa todo el verano?
Me voy, que Número 3 está comiendo de nuevo con las manos. Para qué recogería la cocina antes de comer...
jueves, 26 de junio de 2014
¡¡¡Mi primer premio!!!
Estoy emocionada, contenta, feliz, ilusionada y muy muy agradecida. Llevo muy poquito tiempo en la blogosfera, tengo 4 post contados... ¡¡y ya me han dado un premio!!
Tengo que agradecérselo a mamatijeras (http://mamatijeras.com/) que ha visto algo en mi y que me anima a continuar escribiendo mis aventurillas. MUCHAS GRACIAS GUAPETONA.
Así que para hacerme merecedora de esta nominación a los best blog awards contestaré a las preguntas que me ha hecho:
1.- ¿Por qué tienes un blog?
Esto lo tengo ya contestado en mi primer post, aquí.
2.- ¿Son muy importantes para ti los comentarios a tus publicaciones en el blog? ¿Por qué?
Pues son importantísimos, es la manera de recibir feedback, o lo que es lo mismo, saber si mis historietas le interesan a alguien en el mundo ;D
3.- ¿Qué piensas de los blogs grupales?
El ser humano es un animal gregario por naturaleza, y siempre viene estupendo compartir intereses comunes, en la vida real o en la 2.0
4.- ¿Qué te parecen estos premios entre blogs?
Genial, te dan la oportunidad de conocer nuevos blogs afines (o diferentes, que siempre te aportan cosas nuevas) y que los demás te conozcan a ti.
5.- ¿Publicitas tu blog entre familiares, amigos, compañeros de trabajo? ¿Por qué?
Pues la verdad es que no, la mayoría de mis familiares ni saben que lo tengo, mis amigos lo han descubierto casi por casualidad, y mis compis de trabajo ahora son todos los integrantes del paro, no creo que 6,5 millones de españoles sepan de mi existencia ;D
6.- ¿Qué es lo que más te gusta de tener un blog?
Uf, un montón de cosas, imagino que la principal es la "terapia" que supone soltar aquí tus inquietudes diarias y sentir que alguien, en algún sitio, te comprende e incluso comparte tus mismas circunstancias.
7.- ¿Cuáles son tus temas favoritos para escribir en el blog?
Pues teniendo en cuenta que llevo poco tiempo, aún no tengo preferencias, pero me propongo escribir sobre mi vida diaria, mis aficiones, mi familia, mis gustos...
8.- ¿Tienes algún plan futuro relacionado con el blog?
Pues claro, gustarle a mucha gente, hacerme especialista en redes sociales y acabar de community manager de una mega empresa que me permita trabajar desde casa casi todo el tiempo. (Soñar sigue siendo gratis, ¿verdad?)
9.- ¿Cuál es tu mayor sueño?
Educar a mis hijos y ver que se convierten en buenas personas y que son felices.
10.- ¿Eres madre? ¿Qué tal la experiencia?-Si no eres madre, ¿te gustaría serlo? ¿Por qué?
Soy madre, y no solo una, sino tres veces. Tengo 3 cabezones que llenan mi vida 24 horas al dia, y es la experiencia más maravillosa de mi vida. Cada día es un reto. Siempre he tenido paciencia, pero ahora es cuando la estoy entrenando de verdad. Me estoy haciendo especialista en organización, planificación, mediación de problemas, optimización de recursos... y a la vez soy enfermera, cocinera, economista (al menos para esto sí tengo el título, jajaja), cuentacuentos, artesana, peluquera, entrenadora... en fin, que me encantan mis niños y todo lo que me aportan.
Ahora tengo que contar 11 curiosidades sobre mi. Creo que no soy tan original, no tengo 11, pero alguna sí, así que aquí van:
1.- Soy capaz de hacer que parezca que mi dedo meñique está roto. Absurdo, ¿verdad? pero da mucha grima a los que lo ven, jijijiji.
2.- Soy madre de familia numerosa. Creo que en la situación del país es algo curioso, al menos a todo el mundo le llama la atención. La de veces que oigo: ¿son tuyos los 3? que valiente...
3.- Me gusta hacer deporte. Por lo que veo en general hay muy pocas mujeres a las que les guste realmente. Yo no lo practico todo lo que me gustaría, mas que nada porque hay otras preferencias, pero disfruto, y lo he echado de menos los años que he pasado sin poder hacer nada de nada.
4.- Hago tartas. Me encanta la repostería y tengo sobreexplotada mi thermomix.
5.- No tengo tiempo para otra de mis aficiones: el punto de cruz. Comencé una labor hace 7 años y ahí sigo (prometo terminarla)
Bueeeno, creo que con la mitad vale, ¿no?
Ahora necesito tiempo para visitar a mis compañeras de nominación y navegar un poquito por la red, así que dejo para más adelante mis propias nominaciones.
¡Besos a todos!
Tengo que agradecérselo a mamatijeras (http://mamatijeras.com/) que ha visto algo en mi y que me anima a continuar escribiendo mis aventurillas. MUCHAS GRACIAS GUAPETONA.
Así que para hacerme merecedora de esta nominación a los best blog awards contestaré a las preguntas que me ha hecho:
1.- ¿Por qué tienes un blog?
Esto lo tengo ya contestado en mi primer post, aquí.
2.- ¿Son muy importantes para ti los comentarios a tus publicaciones en el blog? ¿Por qué?
Pues son importantísimos, es la manera de recibir feedback, o lo que es lo mismo, saber si mis historietas le interesan a alguien en el mundo ;D
3.- ¿Qué piensas de los blogs grupales?
El ser humano es un animal gregario por naturaleza, y siempre viene estupendo compartir intereses comunes, en la vida real o en la 2.0
4.- ¿Qué te parecen estos premios entre blogs?
Genial, te dan la oportunidad de conocer nuevos blogs afines (o diferentes, que siempre te aportan cosas nuevas) y que los demás te conozcan a ti.
5.- ¿Publicitas tu blog entre familiares, amigos, compañeros de trabajo? ¿Por qué?
Pues la verdad es que no, la mayoría de mis familiares ni saben que lo tengo, mis amigos lo han descubierto casi por casualidad, y mis compis de trabajo ahora son todos los integrantes del paro, no creo que 6,5 millones de españoles sepan de mi existencia ;D
6.- ¿Qué es lo que más te gusta de tener un blog?
Uf, un montón de cosas, imagino que la principal es la "terapia" que supone soltar aquí tus inquietudes diarias y sentir que alguien, en algún sitio, te comprende e incluso comparte tus mismas circunstancias.
7.- ¿Cuáles son tus temas favoritos para escribir en el blog?
Pues teniendo en cuenta que llevo poco tiempo, aún no tengo preferencias, pero me propongo escribir sobre mi vida diaria, mis aficiones, mi familia, mis gustos...
8.- ¿Tienes algún plan futuro relacionado con el blog?
Pues claro, gustarle a mucha gente, hacerme especialista en redes sociales y acabar de community manager de una mega empresa que me permita trabajar desde casa casi todo el tiempo. (Soñar sigue siendo gratis, ¿verdad?)
9.- ¿Cuál es tu mayor sueño?
Educar a mis hijos y ver que se convierten en buenas personas y que son felices.
10.- ¿Eres madre? ¿Qué tal la experiencia?-Si no eres madre, ¿te gustaría serlo? ¿Por qué?
Soy madre, y no solo una, sino tres veces. Tengo 3 cabezones que llenan mi vida 24 horas al dia, y es la experiencia más maravillosa de mi vida. Cada día es un reto. Siempre he tenido paciencia, pero ahora es cuando la estoy entrenando de verdad. Me estoy haciendo especialista en organización, planificación, mediación de problemas, optimización de recursos... y a la vez soy enfermera, cocinera, economista (al menos para esto sí tengo el título, jajaja), cuentacuentos, artesana, peluquera, entrenadora... en fin, que me encantan mis niños y todo lo que me aportan.
Ahora tengo que contar 11 curiosidades sobre mi. Creo que no soy tan original, no tengo 11, pero alguna sí, así que aquí van:
1.- Soy capaz de hacer que parezca que mi dedo meñique está roto. Absurdo, ¿verdad? pero da mucha grima a los que lo ven, jijijiji.
2.- Soy madre de familia numerosa. Creo que en la situación del país es algo curioso, al menos a todo el mundo le llama la atención. La de veces que oigo: ¿son tuyos los 3? que valiente...
3.- Me gusta hacer deporte. Por lo que veo en general hay muy pocas mujeres a las que les guste realmente. Yo no lo practico todo lo que me gustaría, mas que nada porque hay otras preferencias, pero disfruto, y lo he echado de menos los años que he pasado sin poder hacer nada de nada.
4.- Hago tartas. Me encanta la repostería y tengo sobreexplotada mi thermomix.
5.- No tengo tiempo para otra de mis aficiones: el punto de cruz. Comencé una labor hace 7 años y ahí sigo (prometo terminarla)
Bueeeno, creo que con la mitad vale, ¿no?
Ahora necesito tiempo para visitar a mis compañeras de nominación y navegar un poquito por la red, así que dejo para más adelante mis propias nominaciones.
¡Besos a todos!
domingo, 27 de abril de 2014
Viernes… al fin?
Viernes 7:30, suena el despertador y hace rato que estoy despierta. Padre se ha ido al trabajo, y yo me encargo de arrancar a los niños. Me preparo e intento desayunar con algo de paz antes de despertarles. Se levantan, protestan, remolonean, es viernes y se les nota cansados. Pongo 3 desayunos, preparo 3 merendillas, coloco 3 mochilas, visto a 3 niños (hasta el número uno, que hace tiempo se viste solo, se deja querer los viernes), busco 3 pares de zapatillas que aparecen en los lugares mas insospechados (léase cesto de la ropa, cajón de los juguetes…), lavo 3 caras, 3 bocas llenas de dientes y peino 3 cabezas. Persigo a 3 locos para intentar ponerles 3 abrigos (que ya es primavera y los abrigos son de invierno…) y les envío escaleras abajo hacia el garaje. Cargo con mi bolso, las 3 mochilas y con hijo número tres (que lo de bajar escaleras todavía no lo domina) y voy negociando con los otros dos los juguetes que pueden (y, sobre todo, los que NO pueden) llevar al cole.
Ya voy con la hora pegada otra vez… los tres atados en sus sillas del coche. Sí, no tengo el coche más molón del mundo, pero tengo uno en el que me caben 3 sillas de niño, y ya es un logro. Salimos por fin camino del colegio, hago una, dos… diez rotondas por no cruzar el centro a esa hora. Ya quisiera Fitipaldi en sus buenos tiempos conducir como yo a las 8:50 de la mañana.
Aparco (mal) en la puerta del colegio. Salen número uno y dos, les pongo de nuevo los abrigos que se han quitado porque no olvidemos que ya es primavera y aunque haya 9 grados por la mañana da igual porque los abrigos son solo para el invierno. Les cuelgo las mochilas y yo me cuelgo a número tres del brazo. Corremos los 4 hacia la parte de atrás del cole, que es por donde entra número uno a su aula. Le dejo en la fila de entrada, beso, pórtate bien, aprende mucho. De la mano de número dos y con el tres aún en brazos corremos de vuelta a la entrada principal, que es por donde entra número dos a su clase. Le intento arrancar del abrazo que da a mi pierna en cuanto ve aparecer a su maestra. Me extraña que aún no le haya dejado a número tres por error algún día. Consigo despegarme del abrazo de oso, beso, pórtate bien, luego te veo.
De regreso al coche, 9:03 de la mañana, aún queda la segunda fase del reparto. Ya no me queda más remedio que atravesar el centro para llevar a número tres a la guardería, menos mal que ya pasó la hora mala de entrada de los colegios. Semáforo en rojo, y otro, y otro… el día que los coja todos en verde haré una fiesta.
Aparcar en la calle de la guardería es misión imposible, puedo elegir entre el paso de peatones, el sitio reservado a minusválidos o la salida de emergencia del colegio de al lado. Opto por esta última, más cercana a la puerta de entrada a la guardería. Vuelvo a colgarme del brazo a número tres y su mochila porque si le dejo ir andando llegamos el domingo. Subo la rampa de entrada a todo correr, subo el tramo de escaleras a su aula. Otra vez se me olvida que los viernes tienen psicomotricidad y están en el gimnasio. Bajo las escaleras cruzo el patio, subo otras escaleras, por fin dejo a número 3 con sus compañeros, pero la mochila hay que dejarla en la percha de su aula, así que vuelta a cruzar el patio para volver al inicio.
Viernes 9:20, hay quien aún no ha llegado a su trabajo y yo ya estoy sentada en el coche (el día que llamen a la grúa me voy a enterar) sudando como si hubiera corrido una maratón. Menos mal que ya es viernes… no?
Ya voy con la hora pegada otra vez… los tres atados en sus sillas del coche. Sí, no tengo el coche más molón del mundo, pero tengo uno en el que me caben 3 sillas de niño, y ya es un logro. Salimos por fin camino del colegio, hago una, dos… diez rotondas por no cruzar el centro a esa hora. Ya quisiera Fitipaldi en sus buenos tiempos conducir como yo a las 8:50 de la mañana.
Aparco (mal) en la puerta del colegio. Salen número uno y dos, les pongo de nuevo los abrigos que se han quitado porque no olvidemos que ya es primavera y aunque haya 9 grados por la mañana da igual porque los abrigos son solo para el invierno. Les cuelgo las mochilas y yo me cuelgo a número tres del brazo. Corremos los 4 hacia la parte de atrás del cole, que es por donde entra número uno a su aula. Le dejo en la fila de entrada, beso, pórtate bien, aprende mucho. De la mano de número dos y con el tres aún en brazos corremos de vuelta a la entrada principal, que es por donde entra número dos a su clase. Le intento arrancar del abrazo que da a mi pierna en cuanto ve aparecer a su maestra. Me extraña que aún no le haya dejado a número tres por error algún día. Consigo despegarme del abrazo de oso, beso, pórtate bien, luego te veo.
De regreso al coche, 9:03 de la mañana, aún queda la segunda fase del reparto. Ya no me queda más remedio que atravesar el centro para llevar a número tres a la guardería, menos mal que ya pasó la hora mala de entrada de los colegios. Semáforo en rojo, y otro, y otro… el día que los coja todos en verde haré una fiesta.
Aparcar en la calle de la guardería es misión imposible, puedo elegir entre el paso de peatones, el sitio reservado a minusválidos o la salida de emergencia del colegio de al lado. Opto por esta última, más cercana a la puerta de entrada a la guardería. Vuelvo a colgarme del brazo a número tres y su mochila porque si le dejo ir andando llegamos el domingo. Subo la rampa de entrada a todo correr, subo el tramo de escaleras a su aula. Otra vez se me olvida que los viernes tienen psicomotricidad y están en el gimnasio. Bajo las escaleras cruzo el patio, subo otras escaleras, por fin dejo a número 3 con sus compañeros, pero la mochila hay que dejarla en la percha de su aula, así que vuelta a cruzar el patio para volver al inicio.
Viernes 9:20, hay quien aún no ha llegado a su trabajo y yo ya estoy sentada en el coche (el día que llamen a la grúa me voy a enterar) sudando como si hubiera corrido una maratón. Menos mal que ya es viernes… no?
jueves, 17 de abril de 2014
Huele a primavera
Lo confieso, me encanta reconocer el olor a primavera en mi ciudad. Soy muy maniática con muchas cosas, pero creo que la principal es los olores. Siempre recordaré la cara de mis compañeras de piso cuando antes de comer algo nuevo cocinado por ellas me acercaba a olerlo. Pensaban que no me fiaba de ellas, pero nada más lejos de la realidad, jajaja, simplemente me encanta olerlo todo, es mi manera de reconocer las cosas, tendré algún gen canino? Su desconfianza pasó cuando comprobaron que olfateaba hasta el pan :D
Hoy he aprovechado estos días de asueto y he paseado por mi ciudad a una hora temprana. Calles recién regadas, sol que aún no calentaba demasiado, flores en los balcones... y ese olor a primavera que me acompaña durante tantos años ya.
Viví mucho tiempo en Madrid, y una de las cosas que más me desconcertaban era que no reconocía el cambio de las estaciones por el olor. Cuando aprendí a hacerlo me sentí un poquito más de allí. En casa, sin embargo, todo es familiar y reconocible, y todos estamos de acuerdo en que huele a navidad, o a veranito, y ahora mismo mi querida Cáceres huele a primavera, a pared de piedra, a sol y sombra, a arroyo que aún corre, a flores incipientes... y me encanta.
Es una manía muy tonta, lo sé, pero aún así espero que mis niños consigan reconocer esos olores de su ciudad. Crecerán y vivirán donde elijan, pero simpre le quedará en su pituitaria el recuerdo de infancia y los paseos con su madre.
PD.- se me olvidaba, finalista en el pasado torneo de padel. No está mal para llevar 4 meses jugando, yo estoy muy orgullosa :D
Hoy he aprovechado estos días de asueto y he paseado por mi ciudad a una hora temprana. Calles recién regadas, sol que aún no calentaba demasiado, flores en los balcones... y ese olor a primavera que me acompaña durante tantos años ya.
Viví mucho tiempo en Madrid, y una de las cosas que más me desconcertaban era que no reconocía el cambio de las estaciones por el olor. Cuando aprendí a hacerlo me sentí un poquito más de allí. En casa, sin embargo, todo es familiar y reconocible, y todos estamos de acuerdo en que huele a navidad, o a veranito, y ahora mismo mi querida Cáceres huele a primavera, a pared de piedra, a sol y sombra, a arroyo que aún corre, a flores incipientes... y me encanta.
Es una manía muy tonta, lo sé, pero aún así espero que mis niños consigan reconocer esos olores de su ciudad. Crecerán y vivirán donde elijan, pero simpre le quedará en su pituitaria el recuerdo de infancia y los paseos con su madre.
PD.- se me olvidaba, finalista en el pasado torneo de padel. No está mal para llevar 4 meses jugando, yo estoy muy orgullosa :D
martes, 1 de abril de 2014
Vicio de pádel.
Uf, mes y medio sin pasar por aquí, y no será por falta de ganas o de cosas que contar... pero necesito que los días duren 36 horas para hacer todo lo que quisiera.
Ahora mismo estoy escribiendo con número 3 sentado sobre mis rodillas. Es casi imposible separarme de mis niños-pegatinas así que he claudicado y ya hago todo con un mini-ser pegado a mi.
Hoy quería hablaros de mi penúltimo vicio: el pádel. Toda mi vida he jugado al tenis, desde que fui capaz de sujetar una raqueta, y me encantaba, pero de repente a todo el mundo le dio como una fiebre de pádel y ya no encontraba con quién jugar a tenis. Así que decidí probar. Hace unos años me apunté a unas clases de verano y fue desastroso. Un espacio pequeño invadido por cuatro personas corriendo hacia adelante y atrás sin parar, siguiendo la pista a una pelotita que rebotaba como una condenada. Para mí las paredes fueron una prueba insuperable, simplemente es como si no existieran, y acostumbrada a una raqueta y una pista el doble de grande pues lanzaba todas las bolas fuera. Así que me negué en redondo a volver a jugar, me sentía como un pato mareado cada vez que me veía dentro de la pista.
Pero este invierno, entre mis otros muchos propósitos, me dije que le tenía que dar otra oportunidad. La verdad es que algo que ha conquistado tantos corazones no podía ser tan malo, así que volví a apuntarme a clases. Hoy debo decir que estoy totalmente enganchada. No sólo voy 2 días por semana a clase, sino que intento jugar 3 o 4 partidos por eso de que es como mejor se aprende. Y no soy la única loca del lugar... No sé en otras ciudades, pero en la mía hay hasta grupos del whatssapp dedicados única y exclusivamente para quedar a jugar al pádel. Mi propia madre forma parte de las "Padeleras glamourosas" y yo soy una de "Los ángeles del pádel", 100 mujeres que en gran parte ni nos conocemos pero que conseguimos quedar un ratito para jugar... ¿no es eso vicio?
Estoy encantada, he conseguido que me guste, que se me empiece a dar bien, me he atrevido incluso a jugar algún torneo (saludad a la campeona de consolación en categoría de iniciación, vamos, a la mejor de las peorcísimas), y doy gracias a las nuevas tecnologías que me permiten ampliar mi círculo de conocidas y posibles futuras amistades, y por supuesto gracias a mi monitor, que ha conseguido que haya algo de coordinación en mí.
Otro día os cuento cómo me ha ido en el torneo de este fin de semana próximo.
Ahora mismo estoy escribiendo con número 3 sentado sobre mis rodillas. Es casi imposible separarme de mis niños-pegatinas así que he claudicado y ya hago todo con un mini-ser pegado a mi.
Hoy quería hablaros de mi penúltimo vicio: el pádel. Toda mi vida he jugado al tenis, desde que fui capaz de sujetar una raqueta, y me encantaba, pero de repente a todo el mundo le dio como una fiebre de pádel y ya no encontraba con quién jugar a tenis. Así que decidí probar. Hace unos años me apunté a unas clases de verano y fue desastroso. Un espacio pequeño invadido por cuatro personas corriendo hacia adelante y atrás sin parar, siguiendo la pista a una pelotita que rebotaba como una condenada. Para mí las paredes fueron una prueba insuperable, simplemente es como si no existieran, y acostumbrada a una raqueta y una pista el doble de grande pues lanzaba todas las bolas fuera. Así que me negué en redondo a volver a jugar, me sentía como un pato mareado cada vez que me veía dentro de la pista.
Pero este invierno, entre mis otros muchos propósitos, me dije que le tenía que dar otra oportunidad. La verdad es que algo que ha conquistado tantos corazones no podía ser tan malo, así que volví a apuntarme a clases. Hoy debo decir que estoy totalmente enganchada. No sólo voy 2 días por semana a clase, sino que intento jugar 3 o 4 partidos por eso de que es como mejor se aprende. Y no soy la única loca del lugar... No sé en otras ciudades, pero en la mía hay hasta grupos del whatssapp dedicados única y exclusivamente para quedar a jugar al pádel. Mi propia madre forma parte de las "Padeleras glamourosas" y yo soy una de "Los ángeles del pádel", 100 mujeres que en gran parte ni nos conocemos pero que conseguimos quedar un ratito para jugar... ¿no es eso vicio?
Estoy encantada, he conseguido que me guste, que se me empiece a dar bien, me he atrevido incluso a jugar algún torneo (saludad a la campeona de consolación en categoría de iniciación, vamos, a la mejor de las peorcísimas), y doy gracias a las nuevas tecnologías que me permiten ampliar mi círculo de conocidas y posibles futuras amistades, y por supuesto gracias a mi monitor, que ha conseguido que haya algo de coordinación en mí.
Otro día os cuento cómo me ha ido en el torneo de este fin de semana próximo.
domingo, 16 de febrero de 2014
Yo misma...
Para irnos conociendo algo mejor os contare algunas cosillas sobre mí. Hoy serán básicas, pues ya tendremos tiempo de entrar en profundidad, pero quería poneros en situación para que veáis que mis incursiones por aquí no podrán ser todo lo regulares que me gustaría.
Primero de todo, soy mamá, para ser más exactos soy tri-mamá. Eso supone que tengo continuamente a mi alrededor a tres bichillos de 1.5, 3 y 6 años. Todos chicos, sí; lo que unido al papá y al perro que también es macho le otorga una amplia mayoría al género masculino en esta casa. Pero me adoran, así que realmente la reina de la casa soy yo, jijiji.
Mis niños me vuelven loca, les adoro, pero estan en una edad en la que no paran de gritar, de jugar, de pelearse... y hacen que me pregunte si alguna vez sentarán la cabeza. Me desesperan, pero lo arreglan con un "mamá eres buena y linda" o con un "me gusta mucho que estés en casa porque antes no estabas cuando yo me despertaba". Algo bueno tenía que tener estar en paro, más tiempo para mis niños (para todos ellos, jeje).
Desde que me quedé en paro me propuse no perder el tiempo, y dedicar cada segundo a cosas provechosas, así que aparte de buscar trabajo y apuntarme a clases de inglés por eso de reciclarse, paso cada minuto que puedo con mi familia, pero también aprovecho para dedicarme a esos hobbies que tenía abandonados porque el trabajo y la familia no me dejaban tiempo para más. He vuelto a hacer deporte (cómo lo echaba de menos), he rescatado un cuadro de punto de cruz que comencé cuando me quedé embarazada del número 1 y seguía a medias en un cajón, estoy sobreexplotando mi TMX haciendo dulces y pasteles como una loca y para esta semana quiero comenzar a aprender a coser a máquina.
Así que ya véis, paro poco. Si queréis seguir mi día a día nos vemos por aquí. ¡Hasta pronto!
Primero de todo, soy mamá, para ser más exactos soy tri-mamá. Eso supone que tengo continuamente a mi alrededor a tres bichillos de 1.5, 3 y 6 años. Todos chicos, sí; lo que unido al papá y al perro que también es macho le otorga una amplia mayoría al género masculino en esta casa. Pero me adoran, así que realmente la reina de la casa soy yo, jijiji.
Mis niños me vuelven loca, les adoro, pero estan en una edad en la que no paran de gritar, de jugar, de pelearse... y hacen que me pregunte si alguna vez sentarán la cabeza. Me desesperan, pero lo arreglan con un "mamá eres buena y linda" o con un "me gusta mucho que estés en casa porque antes no estabas cuando yo me despertaba". Algo bueno tenía que tener estar en paro, más tiempo para mis niños (para todos ellos, jeje).
Desde que me quedé en paro me propuse no perder el tiempo, y dedicar cada segundo a cosas provechosas, así que aparte de buscar trabajo y apuntarme a clases de inglés por eso de reciclarse, paso cada minuto que puedo con mi familia, pero también aprovecho para dedicarme a esos hobbies que tenía abandonados porque el trabajo y la familia no me dejaban tiempo para más. He vuelto a hacer deporte (cómo lo echaba de menos), he rescatado un cuadro de punto de cruz que comencé cuando me quedé embarazada del número 1 y seguía a medias en un cajón, estoy sobreexplotando mi TMX haciendo dulces y pasteles como una loca y para esta semana quiero comenzar a aprender a coser a máquina.
Así que ya véis, paro poco. Si queréis seguir mi día a día nos vemos por aquí. ¡Hasta pronto!
lunes, 10 de febrero de 2014
¿Por qué un blog?
Llevo mucho tiempo con este gusanillo encima. Es como una inquietud, una intranquilidad, un sinsabor...
A veces pienso, ¿pero qué tengo yo que aportar que a nadie le interese?, pero otras veces me encuentro hablando conmigo misma diciendome que toda la experiencia, sea mucha o poca, que yo tenga seguro que le viene bien a alguien. Aunque solo sea a una persona en un momento concreto ya me daré por satisfecha.
Y es que esto no deja de ser una manera más de "complicarme" la vida. Será que pensaba que ahora que estoy en paro me sobraría el tiempo. Pero nada más alejado de la realidad. Estoy en paro, si, y gracias a eso he dejado de levantarme a las 5 de la mañana, de viajar, de llegar a casa a las 5 de la tarde, de preocuparme por los clientes, por los jefes y por los bichos de la carretera. Pero aún así sigo teniendo tres niños pequeños, una casa, una familia, mis clases de inglés, mis ratitos de hacer deporte, mi afición a la repostería y mil cosas más.
Así que desde hoy me propongo también hablar un poquito de mí y enviar a la red mis experiencias como madre de familia numerosa, como parada que se niega a parar, como aprendiz de cocinera, como profesional y como persona.
Me alegra de que estés ahí compartiendo estos ratitos conmigo. Bienvenid@.
A veces pienso, ¿pero qué tengo yo que aportar que a nadie le interese?, pero otras veces me encuentro hablando conmigo misma diciendome que toda la experiencia, sea mucha o poca, que yo tenga seguro que le viene bien a alguien. Aunque solo sea a una persona en un momento concreto ya me daré por satisfecha.
Y es que esto no deja de ser una manera más de "complicarme" la vida. Será que pensaba que ahora que estoy en paro me sobraría el tiempo. Pero nada más alejado de la realidad. Estoy en paro, si, y gracias a eso he dejado de levantarme a las 5 de la mañana, de viajar, de llegar a casa a las 5 de la tarde, de preocuparme por los clientes, por los jefes y por los bichos de la carretera. Pero aún así sigo teniendo tres niños pequeños, una casa, una familia, mis clases de inglés, mis ratitos de hacer deporte, mi afición a la repostería y mil cosas más.
Así que desde hoy me propongo también hablar un poquito de mí y enviar a la red mis experiencias como madre de familia numerosa, como parada que se niega a parar, como aprendiz de cocinera, como profesional y como persona.
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