martes, 1 de abril de 2014

Vicio de pádel.

Uf, mes y medio sin pasar por aquí, y no será por falta de ganas o de cosas que contar... pero necesito que los días duren 36 horas para hacer todo lo que quisiera.

Ahora mismo estoy escribiendo con número 3 sentado sobre mis rodillas. Es casi imposible separarme de mis niños-pegatinas así que he claudicado y ya hago todo con un mini-ser pegado a mi.

Hoy quería hablaros de mi penúltimo vicio: el pádel. Toda mi vida he jugado al tenis, desde que fui capaz de sujetar una raqueta, y me encantaba, pero de repente a todo el mundo le dio como una fiebre de pádel y ya no encontraba con quién jugar a tenis. Así que decidí probar. Hace unos años me apunté a unas clases de verano y fue desastroso. Un espacio pequeño invadido por cuatro personas corriendo hacia adelante y atrás sin parar, siguiendo la pista a una pelotita que rebotaba como una condenada. Para mí las paredes fueron una prueba insuperable, simplemente es como si no existieran, y acostumbrada a una raqueta y una pista el doble de grande pues lanzaba todas las bolas fuera. Así que me negué en redondo a volver a jugar, me sentía como un pato mareado cada vez que me veía dentro de la pista.

Pero este invierno, entre mis otros muchos propósitos, me dije que le tenía que dar otra oportunidad. La verdad es que algo que ha conquistado tantos corazones no podía ser tan malo, así que volví a apuntarme a clases. Hoy debo decir que estoy totalmente enganchada. No sólo voy 2 días por semana a clase, sino que intento jugar 3 o 4 partidos por eso de que es como mejor se aprende. Y no soy la única loca del lugar... No sé en otras ciudades, pero en la mía hay hasta grupos del whatssapp dedicados única y exclusivamente para quedar a jugar al pádel. Mi propia madre forma parte de las "Padeleras glamourosas" y yo soy una de "Los ángeles del pádel", 100 mujeres que en gran parte ni nos conocemos pero que conseguimos quedar un ratito para jugar... ¿no es eso vicio?

Estoy encantada, he conseguido que me guste, que se me empiece a dar bien, me he atrevido incluso a jugar algún torneo (saludad a la campeona de consolación en categoría de iniciación, vamos, a la mejor de las peorcísimas), y doy gracias a las nuevas tecnologías que me permiten ampliar mi círculo de conocidas y posibles futuras amistades, y por supuesto gracias a mi monitor, que ha conseguido que haya algo de coordinación en mí.

Otro día os cuento cómo me ha ido en el torneo de este fin de semana próximo.


2 comentarios:

  1. Que me parece muy bien que te hayas viciado y ser contigo la mejor de las peorcisimas! Ahora puedes explicarme tu mejora en el saque y lo de calentar y estirar que aún estoy verde!

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    1. Me he propuesto responder personalmente cada comentario, pero que te digo a ti que no sepas... Que tenemos que llegar a ser las mejores de las mejores, y que en 15 días me has adelantado y me darás clases tu a mi.

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